Luis M. Dibene Geraldo
*. LA FALSEDAD EN LA POLÍTICA Y LA PALABRA “PUEBLO”*/ EL FUTBOL Y LA POLÍTICA EJEMPLOS DE LO ANTERIOR.
Qué mejor oportunidad para demostrar algunas de las falsedades políticas cuando “el pueblo” se volcó a festejar cuando el equipo mexicano de futbol en mundial y en función de que en los tres juegos en los estadios de México, al ganar a los tres equipos importantes como Corea del Sur, Chequia, y el 3º a Ecuador, (a los 3 les dejó en 0) que tan triunfal se ha visto que debido a esto y lo que venga del próximo (Inglaterra) ha sido tan festejado, todo esto numéricamente, pues con esta afición triunfal por esta “especial” lucha, encuentros, a estas alturas alteró la visión y sentir de la clase política partidista-electoral al grado que los millones de ciudadanos sin importarle partido político alguna, se entregó a México como clase electoral. Así entonces la relación entre el fútbol y la política electoral en México es profunda, donde el deporte sirve frecuentemente como una poderosa herramienta de control social, nacionalismo y proyección para las élites políticas. ¿acaso el pueblo es más fuerte como concepto y conformación de la misma política?, mmm…depende de las circunstancias y hechos como enseguida veremos…
En función de esto veamos aquí estos conceptos, palabras, opiniones basados en la realidad selecta.
Miren ustedes, el uso frecuente de la palabra “pueblo” en el discurso político es una estrategia retórica clave del populismo para manipular a las masas. Se emplea para crear una división maniquea entre “nosotros” (el pueblo, visto como bueno y puro) y “ellos” (la élite corrupta o los adversarios).
* LA FALSEDAD EN LA POLÍTICA SE PERCIBE CON ESPECIALES ACONTECIMIENTOS CIUDADANOS.
En la falsa política, el término se utiliza y se desgasta con varias finalidades concretas: es como un símbolo de identidad, no describe a una colectividad real, sino que agrupa a los seguidores del líder triunfador para generar una intensa adhesión emotiva. Se invoca la voluntad de “el pueblo” para justificar acciones, políticas o el desmantelamiento de instituciones, asumiendo que ese liderazgo ENCARNA LA VOZ INCUESTIONABLE DE LA MAYORÍA. Ejemplo claro de todo esto es el reciente el falso lenguaje: éste funciona como una palabra vacía que el orador moldea a su conveniencia para legitimar intereses particulares y concentrar el poder. Este tipo de lenguaje moldea el panorama cívico analizando los debates sobre el uso y abuso de la palabra Pueblo (publicado por Excélsior), o explorando el análisis crítico en plataformas sobre quién es realmente el sujeto al que se refieren.
En la política mexicana, la palabra “pueblo” se repite constantemente, pero ¿realmente significa lo que nos han hecho creer?. Analicemos cómo el término ha sido tergiversado con finos políticos, alejándose de su significado original y utilizándose como una herramienta de discurso más que como una verdadera representación de la sociedad. Exploramos qué significa realmente “pueblo”, por qué su uso correcto es clave para una democracia sana y cómo el lenguaje influye en la forma en que entendemos el poder, la representación y la participación ciudadana.
*. PORQUE ENTENDER LAS PALABRAS…TAMBIÉN ES ENTENDER LA REALIDAD.
El discurso es el arma más poderosa de un político ¡No te lo pierdas! “¿El Discurso Político es una Herramienta de Inspiración o Manipulación?Según sea el caso y e lpolítico/A” El discurso político está realizado desde el conocimiento de las necesidades de la sociedad para lograr el poder pero no para dar solución. Ya ven que ahora ya estamos en el divide y vencerás…“narcopolítico” o “político”.
No bastan los tres poderes cooptados por el poder del Estado, se necesitan siervos que sigan a los líderes sectarios… y para eso está la propaganda gubernamental “Goebbeliana”, la mañanera del pueblo.
Gran daño nos hace como sociedad encender el televisor cada mañanadonde hay comunicadores que se ve son controlados por una narrativa morenita de un país de las maravillas inexistente.
* AHORITA.- EL FÚTBOL Y LA POLÍTICA EN MÉXICOCOMPARTEN UN FENÓMENO: EL PUEBLO.
Se advierte la convergencia durante la Copa Mundial, deduciendo que la celebración de la máxima
justa mundialista, la élite política mexicana (tanto el oficialismo como la oposición) ha utilizado eventos como el partido inaugural para mostrarse en espacios de privilegio, generando debates públicos sobre el doble discurso y el elitismo. Pese a estos intentos de politización por parte de las cúpulas, la población en general vive los partidos principalmente como una válvula de escape y una fiesta de identidad nacional para observar cómo se vivió la concentración de la clase política durante la inauguración mundialista en el estadio. Así entonces el fútbol y la política en Méxicocomparten un fenómeno indiscutible: las victorias de la Selección Mexicana logran una CAPACIDAD DE CONVOCATORIA, UNIDAD SOCIAL Y EUFORIA COLECTIVA SUPERIOR A LA DE CUALQUIER PARTIDO POLÍTICO O CANDIDATO. Ambos mundos basan su éxito en el trabajo en equipo, la competencia y el liderazgo. Miren ustedes, cuando se produce la catarsis colectiva; ejemplo, cuando juega la Selección Mexicana, el país experimenta una pausa en la polarización política que suele dominar las conversaciones diarias. Mientras que los mítines políticos suelen dividir a la población según preferencias ideológicas, un partido de fútbol logra unir a millones de personas sin importar su afiliación. El entusiasmo es tan grande que los políticos de todos los partidos, incluida la presidenta Claudia Sheinbaum, se suman a las celebraciones y comparten la euforia por los triunfos en sus redes sociales……AHORA!













