La Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) dio a conocer los resultados obtenidos durante la presente temporada de lluvias en los jardines de lluvia instalados en el Campus La Paz, una estrategia pionera que ha permitido constatar su efectividad en la captación e infiltración de agua pluvial.
De acuerdo con la Dra. María Z. Flores, responsable académica de la carrera en Gestión y Ciencias del Agua, los jardines de lluvia son estructuras diseñadas para captar y aprovechar el agua que cae directamente del cielo.
Se instalan en el suelo para evitar escurrimientos, permitiendo que ésta se acumule temporalmente e infiltre de forma natural, contribuyendo así a la recarga de los mantos acuíferos y a una mejor gestión del recurso hídrico.
Recordó que el propósito principal de estos espacios es evitar el desperdicio de la lluvia, particularmente en Baja California Sur, el estado más seco de México, donde aprovechar el agua pluvial es una prioridad estratégica.
“Es importante establecer ejemplos de cómo captar adecuadamente el agua de lluvia, ya que no podemos permitirnos perder un recurso tan valioso”, señaló la catedrática universitaria en la entrevista.
Detalló que los jardines de lluvia comenzaron a implementarse en 2025, en el área contigua al edificio CMT-07 del Campus La Paz, consistiendo en seis microcuencas diseñadas para captar y almacenar temporalmente el vital líquido, permitiendo su infiltración al subsuelo.
La Dra. Z. Flores consideró que esta iniciativa, realizada en un periodo de tres días y con el apoyo de aproximadamente 50 personas, representa un paso significativo hacia el uso responsable y sostenible del agua en el campus universitario.
Tras las recientes lluvias, se constató que el agua se mantiene contenida dentro de las microcuencas, sin escurrir ni desperdiciarse, beneficiando directamente al suelo y a la vegetación sembrada que ya registra un crecimiento notable.
La académica subrayó la importancia de los ejemplos prácticos, en los que no sólo el alumnado, sino también profesorado, asociaciones civiles y especialistas han colaborado activamente. En particular, reconoció el acompañamiento del Dr. Joaquín Murrieta, de la Universidad de Arizona, cuyo apoyo fue clave para implementar estas acciones en una zona árida y con el objetivo central de favorecer la recarga del acuífero.
Asimismo, resaltó que la participación estudiantil es fundamental para fortalecer la cultura del agua. “Nuestro objetivo es que las acciones que realizamos en el campus puedan replicarse en diferentes zonas de la ciudad de La Paz”, expresó.
La investigadora de la UABCS destacó que se busca replicar estas acciones en distintos espacios del campus, con la intención de que cada intervención cumpla una función similar y contribuya a reforzar la cultura del agua entre la comunidad.
Asimismo, hizo énfasis en la relevancia de impulsar estrategias conjuntas que integren trabajo colaborativo, prácticas en campo y monitoreo del recurso hídrico. En este sentido, destacó que la UABCS ha avanzado en la instalación de medidores inteligentes de consumo de agua en distintos edificios, una medida que se complementa con acciones de concientización, como las señaléticas colocadas en los sanitarios para fomentar el ahorro y la detección de fugas.
Finalmente, la Dra. María Z. agradeció a la institución, al Departamento Académico de Ciencias de la Tierra y a todas las organizaciones y personas que colaboraron en la creación del jardín de lluvia. “Fue un verdadero trabajo de equipo y una gran alianza que hoy nos permite mostrar resultados muy positivos”, afirmó.













