En nuestro país se cumplirán mañana setenta y un años, de que se concedió el voto a la mujer, por decreto del entonces presidente de la República, Adolfo Ruiz Cortínez, que sería el principio de la participación política y social que ahora es una condición normal altamente importante en este sector social, del país.
Posteriormente dos años después, el tres de julio de mil novecientos cincuenta y cinco, las mujeres mexicanas acudieron a las urnas a emitir su voto por primera vez en una elección federal para la elección de los diputados la cuadragésima tercera legislatura del Congreso de la Unión.
Lo que constituye un reconocimiento de los derechos políticos electorales, de la mujer mexicana, que después fue consolidándose, primeramente en el año de mil novecientos noventa y seis, se establecieron las cuotas de género para acceder a las candidaturas a puestos de elección popular, de los partidos políticos en todo el país.
Después, en el año de dos mil catorce, se estableció la obligatoriedad de respetar la paridad por género en las postulaciones para cargos electivos o de dirigencias partidistas y en la integración de los organismos electorales.
Y como parte de la integración política y social de la mujer mexicana, a partir de que se le concedió el derecho a votar y poder ser electa participando como candidatas en los procesos electivos, desde el año dos mil diecinueve, se garantiza la inclusión de mujeres en los espacios partidistas.
Posteriormente con, la publicación en el Diario Oficial de la Federación de la reforma a los artículos 2, 4, 35, 41, 52, 53, 56, 94 y 115 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se garantiza que la mitad de los cargos de decisión política en los tres niveles de gobierno (federal, estatal y municipal), en los tres poderes de la Unión (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) y organismos autónomos sean para mujeres.
Y en nuestra entidad, con las reformas a la constitución local ahora en este día se puede conmemorar la efectiva participación de la mujer en las actividades políticas con igualdad de oportunidades y paridad de género en las candidaturas a puestos de elección popular del estado, ya que tres de los ayuntamientos locales están presididos por mujeres.













