En nuestro país, el día de la Trabajadora Social, fue instituido el veintiuno de agosto de mil novecientos cincuenta y cinco, para reconocer la importante labor que realiza este personal como enlace entre las instituciones hospitalarias, médicos tratantes y con las familias de los pacientes para mantenerlas informadas de la evolución o desenlace de sus enfermedades y de orientación o asesoramiento a las comunidades y grupos poblacionales o desajustes de los sectores estudiantiles o psicológicos.
En Baja California Sur, el desempeño de estas humanitarias actividades se realizaba desde la década de los años cincuenta de manera empírica, en el antiguo hospital Juan María de Salvatierra, de esta ciudad, ofreciendo el mensaje de aliento a los familiares con sentido humanitario y como reconocimiento a su labor, el nombre de una de ellas, la Señora Margarita Chávez de Sanabria, se impuso al Hospital Psiquiátrico de nuestra capital.
Y al inicio de la década, los años setenta, iniciaron sus actividades las primeras trabajadoras sociales profesionales con preparación universitaria, adquiriendo entonces una mayor relevancia para apoyar las actividades dentro de las instituciones hospitalarias del sector público y privado, donde su desempeño es de gran importancia para proporcionar información autorizada y alentadora a las familias sobre la evolución de la salud de sus enfermos y de las labores económicas comunitarias productivas.
Esta profesionalización de la carrera de trabajo social, se consolidó, de hace tres décadas, con la implementación en el Centro de Estudios Tecnológicos y de Servicios, numero sesenta y dos, de esta capital, la especialidad de Técnicos en Trabajo social, que se imparte con mucha demanda educativa.
Y ahora actualmente, se ofrece en una universidad privadas de nuestra ciudad con el nivel de licenciatura, teniendo un amplio mercado laboral, ya que sus funciones se han diversificado hacia el sector privado empresarial y en las diferentes actividades de las actividades productiva y deportivas, al estará preparadas para desempeñarse no solamente en el sector salud y hospitalario, sino también para la orientación sobre la solución de problemas sociales, familiares o escolares y psicológicos.













