Hoy se cumplen treinta y cuatro años de los sismos registrados en la ciudad de México, donde fallecieron los profesores sudcalifornianos, David Peralta Osuna y Gabriel Francisco Ojeda Agúndez, Humberto Arce Sánchez y José Refugio Rodríguez, cuando se encontraban en esa capital del país, participando en una reunión nacional de directores de escuelas secundarias quienes estaban hospedados en Hotel Regis, el cual se derrumbó completamente.
La muerte de los maestros de reconocido prestigio en nuestra entidad, cuando se disponían a iniciar sus actividades oficiales, se sumó a otros muchos miles de personas, que durante las primeras horas de la mañana del diecinueve de septiembre de mil novecientos ochenta y cinco, fueron sorprendidos por el terremoto, que sacudió a la capital del país,
De acuerdo a la información extraoficial existente, los profesores Peralta Osuna y Ojeda Agúndez, Arce Sánchez y José Refugio Rodríguez, fueron víctimas de este fenómeno sísmico, después de consumir sus alimentos de la mañana, en el emblemático hotel Regis, donde se hospedaban.
Este hotel fue uno de los edificios más emblemáticos que se desplomo totalmente en la zona centro del entonces Distrito Federal y al producirse el movimiento telúrico, por su intensidad no les permitió abandonar el inmueble quedando sepultados entre los escombros.
Posteriormente como reconocimiento a su labor educativa, se les impusieron sus nombres, a las escuelas que dirigían la secundaria número dos, del Barrio del Esterito y la ahora número diez de la colonia Pueblo Nuevo de esta capital, como también el del maestro Humberto Arce Sánchez, a la escuela secundaria de Ciudad Insurgentes del municipio de Comondú, igualmente el del profesor José Refugio Rodríguez, a la escuela secundaria técnica número 34 de Santa Rosa en el municipio de Los Cabos, de la que fue su directivo, ya que fallecieron en el cumplimiento de su labor educativa porque se encontraban tramitando asuntos de estos planteles de nuestro estado.













