Por Víctor Octavio García
Sucesión gubernamental
* Para leer el pato Donald
La forma cómo se resolvió la sucesión de Cristian Agúndez en Los Cabos hace poco menos de un año, quiérase o no es un referente que deben tener presentes quienes anticipadamente buscan la candidatura a la gubernatura del estado para el 2027, símil que muy probablemente puede ocurrir; las encuestas para medir al mejor posicionado fueron sustituidas por trampas y triquiñuelas y llegó a la candidatura el tercero en el score de las preferencias electorales, la marca de Morena como partido armonizó la elección alzándose con la victoria el hoy alcalde cabeño, sin embargo para que la sucesión resultara tersa como finalmente ocurrió tenía que pasar lo que pasó, Oscar Leggs que pretendía la reelección a regañadientes y de malos talantes acepto los resultados sin llegar propiamente al quiebre conservándose así la febril unidad morenista, de haberse revelado hubiese puesto en serios aprietos la elección constitucional de Agúndez más no la derrotada del hoy alcalde.
El esquema que dio magníficos resultados en Los Cabos, es justamente el mismo que alientan y sustentan la descarada y desbocada promoción de Milena Quiroga “para gobernadora”; en 2024 Manuel Cota Cárdenas, el aspirante mejor posicionado para la alcaldía de La Paz se disciplinó permitiendo sin mayor problema la reelección de la alcaldesa, en suma, la apuesta de Milena es a la marca más no a los posicionamientos políticos de unos u otros aspirantes, vamos, al sólido empoderamiento de Morena en el electorado.
Cierto, Manuel Cota y Homero Davis se mueven sobre la lateral del partido aparentemente ajenos y lejos de donde se tomarán las decisiones, sin embargo cuentan en su haber con ser los mejores posicionados en las preferencias ciudadanas y tener más estructuras, en el caso de Homero Davis hay un dato que normalmente pasan por alto, el 70 por ciento de las estructuras de Morena las formó él, en tanto Manuel Cota trae buen jalón, buena taquilla.
A ambos pretendientes, Homero y Manuel, el problema no es juntar más canicas que cada vez cuenta menos, sino socavar la desbocada campaña de Milena Quiroga, darle un nuevo rumbo a la sucesión gubernamental apartándola de los intereses y pretensiones cupulares, un quiebre o una estampida hacia los partidos de oposición equivaldría a un suicidio, de ahí que no les quede otro camino que el de desbarrancar a la “candidata oficial” de la actual alcaldesa antes de la designación de candidato o candidata a la gubernatura, tema por demás complicado cuando vemos que no están haciendo nada extraordinario, y para cambiar el curso del actual estado de cosas se necesitan dos cosas; voluntad (decisión) e innovación políticas; es decir hacer algo extraordinario.
Desconozco los números (preferencias electorales) que trae Milena Quiroga y las canicas que alcance a juntar hasta el día de la designación, lo que a simple vista no representa ningún impedimento u obstáculo mayor, en caso de no traer las canicas suficientes el empoderamiento de Morena emparejará los números, a eso le apuestan, quién sea candidato o candidata de Morena a la gubernatura se alzara con la victoria en 2027, cierto, pueden ocurrir y pasar varias cosas de aquí a esa fecha que pudiesen alterar la “hoja de ruta” de la sucesión gubernamental, pero hasta ahora todo indica que así será. ¡Qué tal!.
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